Pues ha pasado un año y gracias a las 5 personas que dijeron que extrañaban mis posts y a “Midnight in Paris” de Woody Allen, estoy de regreso.
Y es que, honestamente, la historia me movió. Ese anhelo de un tiempo mejor viene como anillo al dedo con lo que se vive hoy en Monterrey. Me ha tocado escuchar a gente que se pregunta ¿Dónde quedó el Monterrey de hace 5 años? ¿10 años? ¿20 años? Ese Monterrey, era el bueno; dicen.
Monterrey ayer cumplió 415 años y yo todavía me acuerdo de los festejos de Monterrey 400. Y me queda claro que Monterrey va a seguir aquí después de que nos vayamos todos. Y el Cerro de la Silla va a seguir ahí y quizás también el Rey del Cabrito, con todo y su decoración kitsch.
He visto películas con historias geniales que pasan en grandes metrópolis como Paris, Nueva York o Londres ¿Por qué no Monterrey? ¿Quién sabe? tal vez un día un grupo de cineastas mundialmente aclamados vendrán a filmar una serie de cortos para armar una película que se llame “Monterrey, te amo. Ajúa!”
Lo que me queda claro es que hay cambios que se tienen que hacer. Hay que pensar en pro de la paz. Hacer cambios micro, que contagien a los demás. Empezar por uno mismo y propagar las buenas acciones como pandemia.
A mi me gustaría crear. Y aquí cito a Jonathan Larson (el autor de RENT) “The oposite of war is not peace, it’s creation”. Tal vez haga una canción o escriba una obra de teatro o trate de hacer reír a la gente lo más que pueda, todos los días. Esto con el fin último de que todos nos relajemos un poco y se nos haga mas llevadero el camino.
Y si me va bien, a lo mejor ustedes que leen esto también les da por crear y compartir y cambiar.
Se siente bien estar de vuelta.
